Entrevista Hoodoo Gurus: “Hacer este disco ha sido algo muy auténtico”

Que los Hoodoo Gurus estén de vuelta no es una noticia cualquiera. Fueron de las primeras bandas que, en los ochenta, nos hicieron conocer el rock que se hacía prácticamente en las antípodas y, además, llevábamos doce años sin tener noticias suyas en lo discográfico. «Purity of Essence», de 2012, reinaba como su último disco, hasta la llegada de «Chariot of the Gods», un trabajo magnífico que nos trae de regreso a la banda en plena forma. Ni los más optimistas del lugar hubieran esperado algo así. UN álbum maduro, y a la vez excitante. Puro Hoodoo Gurus. Y aunque nuestro objetivo era hablar largo y tendido sobre él, lo primero que le preguntamos a su cantante Dave Faulkner fue algo más evidente, pero no por ello menos importante.

Es vuestro primer disco desde 2010 ¿Cómo es eso?
Fue algo complicado. Mark (Kingsmill) empezó a poner problemas respecto a nuestras giras. Él no quería tocar en sitios pequeños. Solo le gustaba hacer conciertos en festivales y cosas así. Nos planteamos si continuar o no, porque su sonido era parte importante del de la banda. Realmente no lo tenía claro. Quería dejarlo pero no acababa de decirlo. Ni siquiera quería volver al estudio, así que lo remplazamos por Nick Rieth, que ha sido miembro de Radio Birdman o Celibate Riffles. Eso nos lo puso difícil al principio, peor luego nos dimos cuenta que la chispa estaba ahí. Y aunque Mark volvió puntualmente porque necesitaba dinero, y cumplió de manera muy profesional, la semilla de Nick ya estaba ahí y cuando volvieron los problemas lo volvimos a llamar para que se quedara de manera definitiva. Es un tío fantástico y ha aportado mucho a la banda desde que está en ella. Incluso nos ha empujado a componer este disco con su actitud.

Sois una banda de etapas. En estos cuarenta años a los que habéis llegado incluso habéis estado separados ¿cómo te hace sentir la situación actual?
Estamos genial. Hacer un disco fue algo auténtico. Creó un vínculo mucho más fuerte que ha ayudado a la integración de Nick. Era importante para nosotros trabajar con él y crear un nuevo legado, de alguna manera. Creo que hemos escrito un gran lote de canciones, acordes con nuestra música. El disco ha sido importante también a nivel personal, porque estoy escribiendo sobre cosas que me importan.

Como banda habéis tenido bastantes cambios. Si no me equivoco solo quedáis como miembros originales Brad Shepherd y tú.
No es del todo así. Realmente Brad llegó un poco más tarde. Él se unió en el segundo año de existencia de la banda, aunque podríamos decir que sí, que somos los supervivientes. Rick (Richard Grossman) se unió en 1998, así que llevamos veinticuatro años juntos, que tampoco está mal. Y Nick ya lleva seis años con nosotros. Es cierto que ha habido cambios, pero creo que la formación actual es estable y, sobre todo, respeta el legado de Hoodoo Gurus.

Me he atrevido a decir que la banda suena más madura. No sé si eso te molesta y entiendes lo que quiero decir.
Sí, claro. Somos una banda de rock pero vamos evolucionando y vamos cumpliendo años. Todavía sentimos que hay mucha energía en el escenario, que nos hace sentir jóvenes. Solo queremos salir ahí y tocar nuestra música. Creo que como compositor, además, aún mantengo el tipo. Claro que hemos madurado, solo faltaría, pero mantenemos ese entusiasmo por la música y la idea de hacerlo llegar al público. Damos lo que somos, sin que eso se vea forzado.

Sois un grupo con una apuesta esencial por las canciones de grandes melodías y estribillos ¿cuál es la clave?
Como compositor siempre pienso primero en las melodías, y luego va la letra. Es algo que te viene a la cabeza, se te mete ahí y ya no puedes sacarlo. Si sucede, sabes que tienes que hacer una canción con esa idea. Hay veces que estás confundido, que el tema no acaba de fluir. Busco un sentimiento de emoción y placer que me da el hacer buenas canciones. Es increíble la sensación de acabar de concebir una canción que expresa cómo me siento y que eso esté marcado por sus melodías.

Somos una banda de rock pero vamos evolucionando y vamos cumpliendo años. Todavía sentimos que hay mucha energía en el escenario, que nos hace sentir jóvenes. Solo queremos salir ahí y tocar nuestra música. Creo que como compositor, además, aún mantengo el tipo.

¿Qué queda en tu país de la escena australiana que nos cautivó en los ochenta?
Han cambiado muchas cosas. Evidentemente, el cambio más grande es que la música en vivo se ha visto reducida, y la culpa de ello la ha tenido la gentrificación. Los precios inmobiliarios han subido, y donde había clubes se han hecho pisos. Allí la gente que vive se queja del ruido, y acaban cerrando esos locales. Además, el gobierno permitió que algunos clubes tuvieran máquinas tragaperras como las que hay en Las Vegas. Hacen mucho ruido y a la gente no le gusta estar en un concierto con esos sonidos detrás, ni a nosotros tampoco. Pero los clubes lo hacían para sobrevivir. Al final muchos se dieron cuenta que ganaban más dinero con esas máquinas que con los conciertos, y dejaron de hacerlos. En lugar de programar un grupo, contratar la banda, la seguridad, imprimir las entradas, hacer publicidad, y todo eso que ya sabes que necesita cualquier concierto, era mucho más fácil. Solo tienes que poner la máquina allí y ver como cae el dinero. Por otro lado, el público también ha cambiado. La gente ya no sale igual. No va a los garitos a conocer a otras personas o a conocer una nueva banda. Antes salías los siete días de la semana. Ahora, con suerte, sales una vez el fin de semana porque la gente está ocupada. Tienen sus trabajos y son duros, de muchas horas. Y no tienen ganas de eso. Sigue habiendo bandas australianas geniales pero no tienen forma de salir de un circuito muy pequeño. Al final, para darse a conocer tienen que acabar en Internet y que alguien las encuentre. Na me importa, y de hecho me gusta, el éxito de artistas como Courtney Barnett o Tame Impala, pero antes también había sitio para grupos pequeños, y ahora creo que ha dejado de existir o está a punto de hacerlo.

Hablando un poco del disco, «World of Pain» me suena a pub rock. A ese sonido de Graham Parker o Elvis Costello en los setenta y ochenta.
Sí, tiene aire power pop. Te agradezco lo que dices, es un honor, aunque cuando la estaba componiendo pensaba más en el glam rock y en T.Rex. Es una mezcla de banda de rock and roll, blues sucio y algo de glam. Eso acabó dando lugar a ese sonido más pop rock. Me encantan Graham Parker y Elvis Costello, así que me gusta que te lleve a ellos.

En cambio «Got To Get You Out Of My Life» es como una mezcla entre The Velvet Underground y The Gun Club ¿no?
Bien visto. Ojalá esas bandas fueran mi camino como músico, ya sabes, rindiéndoles homenaje, porque son de mis principales influencias. Aunque voy con cuidado porque no quiero que la influencia me lleve a la copia. No se trata de eso. Escribí esa canción sobre la idea de que quien la iba a escuchar me conocía. Me planteé una situación de cambio de vida y de la necesidad de rodearme de personas diferentes para hacerlo, porque tengo algunos amigos que son demasiado de derechas y a veces dicen cosas que me molestan. No estamos de acuerdo políticamente y siento que estoy hablando con personas con las que no me voy a entender

La influencia de The Who en «Carry On» ni la discutimos ¿no?
Claro que no. Creo que eso tiene que ver con la forma de tocar tan explosiva de Nick. Hace un trabajo de batería increíble. También diría que tiene algo del rock de California o de Fleetwood Mac, aunque esto podrían ser cosas de mi imaginación.

No quiero dejarlo sin hablar de las dos versiones que solo se incluyen en el vinilo. «I Wanna Be Your Man» de The Beatles y «Obviously Five Believers» de Bob Dylan.
Bueno, nos lo planteamos como algo que tenía que sonar a Gurus. Queríamos ver qué podíamos aportarle a esas dos grandes canciones. Si no aportas nada, mejor escuchas la versión original y ya está. El tema de los Beatles tiene una letra muy básica, muy primitiva. Y eso nos gusta. Quisimos resaltar esa cualidad y darle algo nuevo con una guitarra psicodélica. A los dos temas le dimos esa energía punk que tato nos gusta. Como dices, solo está en el vinilo. Me gustan los físicos. Me encanta la idea de tener algo que pueda ponerme y que pueda mirar como una obra de arte. Además, en España íbamos a sacar este disco como un álbum doble, así que era una oportunidad ideal para incluir esas dos versiones.

Eduardo Izquierdo

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