Entrevista a Bourbon: «Cuando componemos siempre buscamos que pasen muchas cosas en la canción».

Los sanluqueños Bourbon acababan de publicar su tercer disco, “Fuente vieja”. Lejos de sentirse presionados por su anterior trabajo “Devastación”, disco que los puso en boca de todos con un nivel compositivo de banda grande, Raúl, Juanma y Álvaro han sido capaces de crear una obra que roza la maestría y en el que la libertad creativa se palpa en cada surco. No es un secreto que para quien escribe Bourbon son una debilidad, una banda grande que debería estar en otro nivel de popularidad. Además, no son solo enormes músicos, son gente con la que siempre es un placer tomarse algo y charlar de música (o de cualquier cosa). Enormes.

Acabáis de publicar vuestro tercer disco, “Fuente vieja”, me imagino que estáis contentos con cómo ha quedado.
A: Sí, tío, súper contentos con el resultado. Hablando del sonido, con cómo ha quedado respecto a los dos anteriores sí que estamos muy satisfechos. Hemos podido trabajar más y mejor.
R: Hemos tenido más tiempo y nos ha permitido trabajar con más paciencia. Muchas veces cuando te metes en el estudio tienes tres días para grabar un instrumento. O dos, o uno. Y ahora hemos tenido un mes entero. Aunque al final no uses el mes entero, que lo hemos grabado en el mismo tiempo que siempre, en diez días, pero saber que tienes tiempo de sobra hace que trabajes más tranquilo.

El disco lo primero que transmite es la libertad creativa que parece que habéis tenido a la hora de hacerlo, en cuanto a la confianza que habéis conseguido tras los dos discos anteriores y esto que decís de que habéis tenido menos prisa para grabarlo. Eso se nota.
R: Las canciones tampoco estaban cerradas a la hora de ir al estudio, eso les daba mucha más libertad para crecer.
A: Con los arreglos no estaba todo tan definido tampoco, ni las letras. Al disponer de más tiempo para grabar Raúl a lo mejor se tomaba una hora o un día entero probando cosas de la guitarra, cosas que no teníamos planificadas. Está claro que eso te da mucha tranquilidad, libertad para probar y experimentar cosas distintas.

¿Era premeditado ir con las canciones sin terminar?
A: Las canciones ya estaban hechas, pero ahora teníamos un margen de trabajo sobre ellas que antes no solíamos tener. Tienes tiempo para pensar en qué funciona o en qué no.
R: En realidad los temas estaban maquetados. Pero claro, estaban grabados a tres. En cuanto llegamos al estudio nos pusimos a darle color, a meter cosas, a quitar, a poner… Hemos tenido tiempo, no ha sido una grabación “punki” (Risas).

Las críticas están siendo muy buenas. Fuera de Cádiz os disteis a conocer sobre todo con “Devastación”, que era/es un disco fantástico, de banda grande, con el que os hicisteis un nombre en la escena nacional (sin olvidar aquel accidentado paso vuestro por el Azkena, en el que os vio mucha gente a pesar de tantas cosas en contra)… Calasteis muy hondo en la escena y se esperaba con muchísima expectación ver que hacíais, ¿teníais esa sensación? ¿Sentíais de alguna forma esa expectación?
R: Yo la verdad es que no, no he sentido ninguna responsabilidad de que tuviera que hacer un disco igual de bueno que el anterior. Hemos hecho un poco lo que hemos querido, un disco corto de siete canciones, con algunas canciones más cortas y otras más largas… Lo que ha surgido.

Mi pregunta no era tanto por la presión que pudiera existir sino por la expectación. Yo por ejemplo tenía muchas ganas de saber qué nuevo paso dabais, ver hacia dónde ibais.
A: Está claro que es genial que la gente que nos viene escuchando espere algo diferente de nosotros, que espere que demos un paso adelante. Y es verdad que gente que nos ha venido escuchando sí que esperaba esa evolución, no nos encasillan en un estilo concreto.
R: Tampoco es que nos hayan agobiado…
A: No, claro, no nos han llegado multitudes a la puerta de casa, pero yo sí he notado ese interés por ver cómo era el nuevo disco. Eso está genial y yo es que creo que, sin buscarlo, sí ofrecemos ese factor sorpresa en forma de sonido diferente.

Cuando entrasteis en el estudio, ¿teníais alguna premisa en mente? Porque para mí la sensación es que si teníais algo súper claro era que os ibais a dejar llevar, ir más allá. O ni eso.
R: Pensado no estaba. El esqueleto ya lo teníamos, las ideas estaban ahí. Pero en cuanto al sonido, a los arreglos… eso va surgiendo solo. Lo que sí teníamos claro era que si en “Devastación” habíamos pasado de cuarteto a trío, aquí quisimos que hubiera más cosas, más guitarras, algún teclado… Pero aún así queríamos que fuera más crudo el sonido. En este disco sabíamos que si aquí pegaba un violín (que no hay), pues se le pone. Hay piano, hay sinte, siete guitarras en una canción… Pues lo metemos sin problema. Luego ya veremos, el directo es el directo y la obra de estudio es otra cosa. Aunque es verdad que eso ralla bastante, porque cuando te pones a componer un tema, y aun siendo trío le metes cuatro guitarras y siete voces, te dices “esto luego en el directo cómo coño le hago”. Pero bueno, hemos hecho un disco, no hemos hecho un directo.
A: Claro… Tampoco sabemos cuántas oportunidades de hacer un disco vamos a tener. Así que si tenemos los medios vamos a aprovecharlo todo lo que nos dejen. Pero vamos, que tampoco hemos grabado “Bohemian Rhapsody” (Risas).
R: Bueno, sigue siendo un disco de rock bastante básico, realmente.

Tan básico no me lo parece.
R: Básico en el sentido de que no hemos inventado nada, ni que sea progresivo ni… ¡yo qué sé!

¿Cómo os veis los tres como banda hoy en día, en 2018? Habéis sacado solo tres discos pero parece una eternidad viendo la evolución que habéis tenido.
R: Pues mira, de “Fango” hace ahora cinco años y nunca habría pensado que el grupo iba a sonar así ahora, con una forma tan libre de componer. Pero la evolución no se busca, simplemente sale. Si pretendes conseguir sonar de una forma concreta te va a salir un cagarro.
A: Yo, en realidad, no veo tanta diferencia. Cada disco tiene un sonido que está focalizado de una forma pero yo veo que en el primer disco hay cosas que también están aquí. Lo que pasa es que al sonido se le da un tratamiento distinto.
J: “Fango” es distinto a los otros dos.
R: Hay canciones que yo meto en un disco o en otro y creo que encajan perfectamente.
A: Si les cambias las producciones podrían intercambiarse perfectamente.
R: “Solo” podría ir en el primero. “Sendero” la podrías meter en “Fango” también.

Sé que a Raúl le gusta hablar de las letras (Risas) y de su significado… (Raúl se tapa las manos) pero no puedo evitar hablar de ellas, me encanta la figura mefistofélica de “Si veis la luz corred”. ¿A quién o qué te refieres? Me gusta mucho esa sensación de angustia casi cristiana que transmite la canción. Por una parte transmite la imagen del salvador… por otra la de la luz, no corras hacia ella…
R: ¡Es al revés! Si ves la luz tienes que correr hacia ella.
Pues mi sensación era la contraria, si yo veo una luz, trato de evitarla porque para mí significa que ya me muero… (Risas)
R: Eso es lo bueno, cada uno le da una interpretación diferente.

¿Pero qué es lo que querías transmitir con esa letra?
R: La letra va dedicada a mi hijo (Raúl ha sido padre en el periodo de la publicación de “Devastación” y “Fuente vieja”).

Pues… no lo había pensado jamás.
R: Ahora es… como qué mierda de letra, ¿no? (Carcajadas). Yo creo que es bastante evidente, ¿no?
A: Es curioso ver cómo la percepción de cada uno le da un sentido distinto. A mí me parece una canción bastante religiosa.
R: ¿Ah sí?
Sí, sí, sin duda, a mí me parece que es Mefistófeles el que habla.
R: Claro, el nacimiento de Jesús… Es un poco sobre el superar el prejuicio del miedo antes de hacer algo importante.

Ahí está, ha costado pero ha salido (Risas).
R: Si está claro, si veis la luz no te lo pienses, corre hacia la luz. Aunque bueno, igual tiene más sentido como tú lo dices.

Mi interpretación como alguien con educación cristiana (sic) es que por una parte dice “no tengáis miedo que él os salvará”… Y yo digo, quien va a salvar a nadie, aquí no te salva nadie más que tú mismo… Y por el otro lado la imagen de la luz, pero no como algo necesario bueno, es el final del trayecto, así que mejor huir. Yo es que si veo la luz creo que ya estoy muerto. Dejando de lado un poco el tema de las letras, todo el mundo parece haceros punta de lanza de algo parecido un resurgir del rock andaluz, os buscan una línea directa con los Smash, Triana… Yo personalmente no termino de verlo, creo que está más relacionado con que a la gente de fuera de Andalucía quizá le llame la atención ese toque que es evidente, que os emparenta inevitablemente con vuestra tierra… pero vuestro sonido es eminentemente americano tanto 70’s como 90’s.
R: Nosotros no creemos que tengamos realmente esa influencia del rock andaluz.

La gente es que enseguida tira de los ejemplos que parecen evidentes, escuchas algo que suena a rock andaluz o a unas palmas, y zas, Triana.
R: Está claro que si hay alguna influencia andaluza es Triana, pero es que sería la única.

Yo es que no veo a Triana por ninguna parte.
R: Bueno, si la gente lo ve será verdad, pero yo no pienso en Triana cuando me pongo a componer. Además es que la forma de tocar de los tres no tiene nada que ver, ni la forma de componer, ni de cantar… Tampoco vamos a decir que no, como sabrás nosotros versionamos a Triana en directo, es algo evidente que nos gustan. Pero parece que ha saltado la liebre de que Bourbon hace rock andaluz y “ámonos”, todas las entrevistas dicen que hacemos rock andaluz y ya. No voy a ser yo el que diga lo contrario, porque las canciones tienen su vida propia, pero no veo en mi música a los Cai, ni a los Smash… Sí es cierto que hay canciones como “La triste realidad” o “A punto de arder” tienen un tempo parecido, que puede llegar a recordar. Pero canciones a 3×4 se han hecho toda la vida, y por todo tipo de bandas. En todo caso también está guay que te etiqueten como rock andaluz. Somos andaluces y hacemos rock.
A: Mejor eso a que nos cataloguen como hard rock, stoner…

Con quien sí veo similitud es con Atavismo. Permitidme que me explique. Quizá similitud no es la palabra, es más la sensación de que la mística de su música os haya influenciado respecto al componente de libertad creativa que Atavismo imprime. Creo que vosotros habéis tenido un viraje enorme en ese sentido, parece que os habéis librado, por decirlo de alguna forma, de los encorsetamientos de vuestros propios límites, de las estructuras desde las que venís. Mira, cuando publicasteis “Devastación” entrevisté a Raúl y comentaba que el cambio de la formación posiblemente os afectó para bien y que de alguna forma os ayudó para avanzar. Vuestras canciones perdieron rocosidad pero ganaron en profundidad, se hicieron más densas, con más matices. En este disco no hay un acontecimiento externo que os haya movido de alguna forma, pero vuestro sonido ha vuelto a mutar, si antes hablaba de que en “Devastación” vuestras canciones ganaban en profundidad ahora da la sensación de que se expanden… por eso hablaba de la influencia de Atavismo, porque llevan ese concepto como forma de vida artística y me parece acojonante, y vosotros habéis conseguido eso, dejar que vuestras canciones se expandan.
A: Claro, nosotros en los últimos años hemos tenido muchísimo contacto con Atavismo. Hemos tocado al menos cinco veces juntos, nos hemos ido de fiesta con ellos, Raúl ha tocado en alguna ocasión con ellos…
R: Hicimos dos conciertos con ellos en Bolonia haciendo versiones de Neil Young.
A: Y los discos de Atavismo son discazos, es una formación que transmite muchísimas cosas.

Yo los vi hace unos años en Sanlúcar y me dejaron alucinado. Pero es que después los escuché en disco y eran las canciones que había oído en el directo, pero que habían llevado mucho más allá. Me hice muy fan de ellos, es inevitable. Y claro, yo ahora sí veo cierta similitud emocional en vuestra música.
R: Sí, sí… puede ser.

El dejarse ir está ahí.
A: También hay que darse cuenta que los dos grupos grabamos en el mismo sitio, y eso tiene que influir.
R: Yo a los Atavismo los admiro un montón. Quizá no sienta que musicalmente nos parezcamos demasiado pero son un ejemplo de integridad y yo aprendo mucho cada vez que veo tocar a Poti, a Sandri… Siempre digo “Hostias, cómo lo hacen”…

Para mi Atavismo ahora mismo es un grupo clave en la escena nacional, y diría que europea, porque yo no veo a ningún otro grupo como ellos ahora mismo.
R: Personales son un montón.

Bueno, personal puedes ser y sonar como una puta mierda (Risas).
R: Sí, está claro.

Entiendo que parte de vuestra evolución ha ido de la mano de Trafalgar estudios de Curro Ureba, habéis grabado los dos últimos discos con él, ¿qué peso ha tenido en vuestro sonido y en vuestra evolución?
A: Yo diría que alto. Nosotros le damos toda la libertad para que haga y deshaga lo que le parezca. Luego discutimos pero tiene permiso para meterle mano a todo.
J: Es el cuarto Bourbon (Risas).
A: Él también disfruta participando en el proceso.
J: Curro ha tenido sin duda una gran influencia en los tres discos, quizá en el primero fue en el que tuvo menos. Pero luego nos vamos conociendo y te da la seguridad, te da un criterio, ves que funciona, así que tienes que tenerlo en cuenta.
R: Hay veces que le tienes que decir “Curro, hostia, esto” o él te dice “joder Raúl, esto es una mierda”, pero te da mucha seguridad y tranquilidad. Hay veces que te propone cosas y tú te dices “esto qué coño es, ¡a dónde vas!”. Pero está claro que nos obliga a probar cosas, tengo clarísimo que hay que experimentar cosas. Si sirven bien y si no, pues fuera, pero que hay probar cosas, es evidente. Y eso Curro lo tiene muy claro.

Vosotros quizá no os deis cuenta, pero en “Devastación” y sobre todo en “Fuente vieja” los matices sonoros que llenan el disco son increíbles, aportan unos detalles que enriquecen muchísimo la música. En “El sendero” por ejemplo, el sonido del bajo de Juanma es abrasador, en otros hay y unos teclados, los juegos que hacen los coros…
A: Eso es cuestión de todos, pero es verdad que había veces que le veíamos metiendo muchas pistas, unas sobre otras y les decíamos “bueno, ya tú decides cómo van, ya te lo cocinas”.

¿Y cambiaba la estructura de las canciones?
R: La estructura no. Las cosas básicas de las canciones están ahí. Los riffs, las líneas vocales, el tempo de la batería, las líneas de bajo… Es un poco más el espíritu de lo que hay que hacer.
A: Con Curro sucede a veces que terminamos una canción y decimos, “venga, vamos a por otra”, y Curro nos dice “a ver qué le va a pasar a esta canción”, siempre con una punto de vista distinto a lo que se ha hecho antes. Nosotros no tenemos esa perspectiva, no diferenciamos entre una canción y otra.
R: En “Destierro”, por ejemplo, había una parte cantada súper larga después del piano, ¿os acordáis? Una letra… una cosa… Pensábamos, la vamos a liar aquí… (Risas)… y… ¡al carajo! Fuera todo eso. Y joder, tenía razón, lo veías y decías “si la canción ya tiene lo suficiente”.

¿Quién toca el piano? ¿Curro?
R: No, Iñaki el “Gurri”, un colega de Jerez.

Lo hemos hablado antes, que la producción es impecable, da la sensación de que os habéis vaciado en un auténtico trabajo de artesano, cada instante, cada nota parece en sí mismo un collage de colores. Esa producción que roza la perfección tiene el contrapunto de su llevanza al directo, y una vez constatado que eráis conscientes de lo que estabais haciendo… ¿cómo os habéis planteado llevarlo al directo? ¿Cuántos conciertos habéis dado hasta ahora?
A: Pocos, hemos dado tres, bueno, desde la publicación del disco solo dos.

¿Y cómo las estáis defendiendo en directo?
R: Pues yo creo que ya mejor, ¿no? Al principio sí es verdad que tenía un poco de… pff… un poco de impresión.
A: De hecho cuando publicamos el disco nos planteamos la posibilidad de incluir a Gurri para tocar estas canciones, porque es cierto que Raúl sí necesita apoyo.
R: Es que si te das cuenta, hay teclados, hay por lo menos siete acústicas en todas las canciones, dos o tres guitarras eléctricas… y dices, voy a meter un teclado, pero es que al final siempre va a faltar alguna cosa.
A: Comenzamos a ensayar las canciones y vimos que las canciones no perdían fuerza. Quizá perdían matices, pero la intensidad y el sentido siguen igual. Incluso a veces Raúl en directo le mete partes que no se incluyeron al final en la grabación, lo que hace que la intención de la canción siga ahí. Al final hace lo que le da la gana y ya está (Risas).
R: Donde a lo mejor hay un arreglo con dos armonías de guitarra hago un punteo to’ guarro y ya está.

Puedes hacer como U2, grabar todo lo extra y tocar encima.
R: Pero Javi, cuántos grupos que eran trío en los 70’s y le metían de todo en los discos: flautas, teclado, doble guitarra… Y después los escuchabas y te decías “me cago en la puta qué pedazo de directo tienen esta gente” y te olvidabas de todo lo demás.

La música de Bourbon tiene muchas virtudes que hacen de ellos un grupo especial. Son unos músicos fantásticos y tienen un estilo muy contundente, pero lo que les hace realmente grandes son las canciones, sus canciones son la vida, tienen canciones con las que uno se siente vivo, es más, canciones en las que uno querría vivir… En este disco “El sendero” o “A punto de arder”; en “Te esperaré”, “Devastación” en el anterior… son canciones que te atrapan porque te dejas atrapar… No todos los grupos pueden presumir de canciones tan llenas de vida.

La pregunta iba porque con “Devastación” me sucedió algo parecido. Hubo un cambio de sonido grande que se había plasmado en la grabación y me hice la pregunta de cómo lo llevarías al directo y cuando os vi comprobé que lo defendíais muy bien. Pero claro, ahora es como un doble salto mortal y me vuelvo a preguntar, hostias, cómo lo van a hacer esta gente.
R: “Devastación” también tenía un montón de cosas metidas, pero como ya estamos acostumbrados a tocar esas canciones y la gente está acostumbrada a escucharlas en directo parece que no era tanto.
Yo recuerdo veros en Sanlúcar y tener mucha curiosidad en ver cómo lo hacíais. Pero tenéis que reconocer que el detalle de matiz de “Devastación”, siendo alto, no era tan alto como el de “Fuente vieja”.
A: Sí, es posible que en “Devastación” sea más por ambiente y en “Fuente vieja” sea por la armonía y eso hace que resalte más.
R: También tienes que darte cuenta que cuando terminamos de grabar el disco, tienes que ponértelo para aprendértelo, para aprender a tocarlo, de nuevo. Y a ellos igual, a tocar y cantar, a recordar punteos, a evitar a lo mejor partes vocales viciadas que no salen en el disco… porque yo además el disco no lo escucho demasiado, realmente. Así que la idea es “vamos a tocar las canciones en directo” y ya está. Con fuerza, con los matices que sean posibles, pero bien.
A: Hay bandas que tratan de ser fieles a lo que se ha grabado, pero nosotros tenemos claro que no podemos hacerlo.
R: Y tampoco somos músicos como para pretender tocar perfecto.
A: Yo puedo hacer tres veces una canción y no tener claro si este o ese redoble lo hice exactamente igual al anterior, y en directo puedo hacer la que quedó fuera del disco.
R: Somos pijos en el estudio y punks en el directo (Risas).

En todo este tiempo, ¿qué creéis que habéis logrado de lo que os sintáis más orgullosos? Canciones, sonido, conciertos…
A: No creo que hayamos llegado a nada en especial, pero yo nunca pensé que llegaríamos a este punto que hemos alcanzado. Recuerdo en el Z de 2013 que le decía a Raúl “nosotros tenemos que llegar a ser una banda como RIP KC, Electric Riders, Viaje a 800”… y creo que sí hemos llegado a un punto parecido al de esas bandas, algo que cuando comenzamos era algo impensable.
R: Yo de lo que estoy más orgulloso es de los discos. Cuando pase el tiempo y eche la vista atrás y diga, “joder, qué bien quedaron”. Quizá no son discos de la hostia, pero están hechos con cariño, no creo que sean trabajos que dependan de la moda, que son discos con música real y para siempre.

Música atemporal.
A: Sí, Javi. Hay discos que enseguida ves que se les nota el paso del tiempo. Bueno, igual ahora se pone de moda el rock andaluz y dentro de veinte años lo coge uno y dice “mira, estos haciendo lo que estaba de moda” (Risas).
A ver si acabáis haciendo un disco de versiones de canciones de Rosalía.
R: Yo creo que lo hace ella antes de canciones nuestras (Risas).
Pues no te extrañaría, la mujer está versionando todas las canciones imaginables. Ayer la escuché haciendo el “Hallelujah” a lo Jeff Buckley. Juanma, ¿tú de qué estás orgulloso?
J: Yo estoy de que llevemos tanto tiempo juntos, hay muchas formaciones que no duran ni dos años.

En mi opinión creo que tenéis muchas virtudes que hacen de vosotros un grupo especial. Sois unos músicos fantásticos y tenéis un estilo muy contundente, pero lo que os hace realmente grandes son las canciones, vuestras canciones son la vida, tenéis canciones con las que uno se siente vivo, es más, canciones en las que uno querría vivir… En este disco “El sendero” o “A punto de arder”; en “Te esperaré”, “Devastación” en el anterior… son canciones que te atrapan porque te dejas atrapar… No todos los grupos pueden presumir de canciones tan llenas de vida. ¿Sois conscientes de eso? ¿Os han dicho eso alguna vez?
R: Tan bonito no, tío… (Risas). No sé, nunca nos habían dicho eso. Cuando hacemos una canción siempre buscamos que pasen muchas cosas en la canción. A lo mejor no es a lo que te refieres.

No, es justo a lo que me refiero. El hecho de que tú digas que buscas “que pasen cosas” en una canción es una forma fantástica de explicarlo. Si mezclas eso con sentimiento, inevitablemente con el talento… consigues canciones que te atrapan.
R: Pero de antemano no buscamos eso.

Claro, es lo que yo veo desde fuera.
R: Como me preguntabas si éramos conscientes…

Ya me habéis dicho que no… (Risas).
R: Yo odio que las canciones tengan siempre las mismas estructuras, qué aburrido.
A: De todas formas, las limitaciones que tenemos como músicos tratamos de suplirlas con otras cosas, con el espíritu, con alma… yo creo que eso conseguimos transmitirlo, y que es en parte a lo que te refieres.

Habéis sacado “Fuente vieja” en vinilo, ha sido la primera vez que lo hacéis.
R: Siempre tuvimos el pensamiento de publicar en vinilo, con “Devastación” nos quedamos con las ganas, pero es que el disco era más largo de lo que entraba en uno solo, hacerlo doble se nos iba de pasta, así que dijimos, bueno, pues para el siguiente.

¿Por eso lo habéis hecho más corto?
R: Pues en verdad sí. ¿Lo queremos hacer en vinilo? pues cuarenta minutos y ya está. Como obra además quedaba redondita. Claro que los de Spinda se han portado genial con la edición, todo han sido facilidades.

Es cierto, ahora estáis trabajando con Spinda, ¿cómo surgió?
A: Estuvimos mirando la edición en vinilo y ellos estuvieron interesados en hacérnoslo. Se lo enviamos, les gustó y ya. Ahora van a sacar el de Hibrido también (grupo con gente de Atavismo, N. del R.).

¿Cuáles son vuestras canciones favoritas de “Fuente vieja”? Yo con “Si veis la luz, corred” y “El sendero” creo que habéis alcanzando, otra vez, vuestra cumbre compositiva. En “Si veis la luz, corred” comenzáis con un sonido que bebe de la psicodelia y una temática con gran carga dramática que apabulla, así, para comenzar el disco y ya estás agotado. Pero “El sendero” me parece de los temas más potentes que habéis compuesto, ese riff tan potente, la melodía… Pues eso, ¿cuáles serían vuestras canciones favoritas de “Fuente vieja”? Yo sé que es una pregunta recurrente…
R: Pues no, es la primera vez que me lo preguntan…

¿Es ironía?
R: No, no… (Risas).
A: Yo no tengo ninguna en especial. En conjunto buscamos que el nivel sea parejo y que no parezca que hay algo de relleno. Tocando me gusta mucho “Fuente vieja” porque me gusta cantarla y tocarla a la vez, me gusta ver qué es lo que está haciendo Raúl.
R: A mí las que me gustan más son las dos más lentas. “A punto de arder” creo que nos ha quedado redonda y además nos salió a la primera. Y “Hacia el sol”. Es curioso, yo creo que es la canción que luce menos en el disco, ahí al final.

¿Y eso, por qué?
R: Pues no sé, he estado leyendo las opiniones de la gente y parece que es el tema que más se obvia, siendo donde más hemos arriesgado, que es más diferente. Tocarla me encanta, ese rollo que tiene mezcla de Pink Floyd y rollo cantautor…

El rollo cantautor te juro que no se ve…
R: Sí, coño. No es Paco Ibáñez, pero la letra me gusta, contando una historia, es como un pequeño cuento con comienzo y final.
Hay alguien que dice que le ha recordado a Nacho Vegas, y eso tiene sentido, me gustan mucho sus dos primeros discos.
J: A mí no me gusta Nacho Vegas.
R: Es normal, porque es el típico tío que no canta bien, sus producciones son reguleras… pero como te pille el rollo, flipas. A mí a nivel lírico me parece de los mejores que ha habido nunca en España. Cuando estaba en forma, con «Actos inexplicables» y «Cajas de música difíciles de parar«, tenía un nivel increíble.

Hay por ahí algunos discos con melodías brutales, como lo que hicieron los Pow Pow Pows.
R: Ese es otro discazo. De los Pows tú querías hacer una versión, ¿te acuerdas Álvaro?
A: Sí, es que a mí ese disco me encanta.

Para terminar, ¿qué discos de este año me recomendaríais cada uno?
A: Yo me compré el otro día el de El Tubo Elástico, que está chulísimo.
R: Yo te recomiendo el “All my shades of blue” de los Ruen Brothers. Lo ha producido Rick Rubin y hacen un rollo a lo Roy Orbison, Chris Isaak… un discazo.
J: El último que he escuchado ha sido “No Cross No Crown” de Corrosion of Conformity.

Entrevista de Javistone.
Fotos de Ester García «Estereotipo».

Puedes ver la entrevista original publicada en el número 8 de Rock Bottom Magazine.

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